Ma (間): el concepto japonés que ordena el silencio

Lo que el transporte público revela sobre una idea milenaria que todavía da forma a la vida cotidiana

Una persona habla a los gritos por teléfono. Un grupo de amigos ríe de los chistes de uno de ellos. Una persona sin hogar duerme entre dos asientos. Otra rapea luego de pedir palabras al público. Otra escucha un video sin auriculares. Esa es la escena típica de cualquier transporte público en una capital; menos en Japón. El vagón va lleno y sin embargo reina un silencio que no agobia, calibra.

No es casualidad ni disciplina colectiva. Es el término japonés Ma (間), que se traduce como el espacio y la pausa como concepto activo, no el silencio en sí, sino lo que existe entre las cosas.

En el transporte, Ma es el espacio que existe entre los pasajeros, no solo el espacio físico, sino una conciencia tácita de que ese espacio le pertenece al otro. Lo que hace que dos personas en un vagón lleno no se sientan asfixiadas.

Que Ma aparezca en el subte no es algo aislado, es parte de la cultura. En la conversación, es la pausa antes de responder, señal de escucha, no de duda. En la arquitectura y el diseño, es el espacio en blanco que no se llena. En un jardín japonés tradicional, es la distancia entre las piedras, calculada para que cada una respire. Ma no describe un comportamiento; estructura una forma de estar en el mundo.

Sin darte cuenta, después de dos días te terminas acoplando a sus costumbres. Los gritos se dejan de lado. El teléfono se silencia sin que nadie lo pida. Y en algún momento del viaje, sin haberlo decidido, el viajero se duerme en un vagón lleno, confiado, tranquilo, contenido por algo que no sabe nombrar. Hasta ahora.